miércoles, 24 de diciembre de 2008

No se puede beber agua dos veces del mismo río

Conforme va pasando el tiempo uno se da cuenta que las cosas cambian, uno cambia, los demás cambian y como diría la canción "todo cambia".
En esa secuencia de hechos se van presentando nos permiten ser personas en el acto, es decir del presente, de la realidad que se vive. Esa realidad está iluminada por muchos elementos, de los cuales, la mayoría son positivos e históricos, pero también van surgiendo elementos casuales y novedosos, y de estos, algunos podrían ser considerados como negativos.
Particularmente puedo afirmar que mi vida ha estado rodeada de elementos positivos e históricos, la mayoría de los elementos novedosos y casuales también han aportado algo bueno, y de hecho, aquellos que en su momento pudieron haber sido hechos dolorosos, me han vuelto "este hombre en revelado".
Lo cierto, y es lo que da nombre a esta entrada, es que la vida se va viviendo por etapas y cuando una está cumplida ya no se puede regresar, aunque se quiera y en ese camino se va viviendo a diferentes personas en diferentes situaciones, que nos ponen de manifiesto si se puede o debe mantener la relación, si vale la pena tomarlas en cuenta y si es posible mantenerles la relevancia.
Las cosas son fáciles de entender cuando se ha empezado ese proceso de decidir el tipo de persona que quieres llegar a ser.

martes, 9 de diciembre de 2008

Cumplido el 26

No sé cuántos se hayan puesto a pensar que cuando celebramos nuestro cumpleaños estamos cerrando un año, así ahora que cumplo 26 lo que realmente está pasando es que termino (cumplo) el año 26 y empiezo el 27.
Lo cierto es que no importa cuántos años se "cumplan" siempre es bueno hacer un pequeño inventario de lo que pasó durante el año que se cierra. Gracias a Dios, mi cumpleaños es en diciembre y no tengo que hacer un doble esfuerzo, sino que el de cumpleaños me sirve para el del año y viceversa.
Creo que es justo determinar en qué momento empezó el año y yo creo que el año realmente empezó con esto: "II) En consecuencia se decreta el SOBRESEIMIENTO dentro del presente proceso a favor del procesado FRANCISCO JAVIER URIZAR PEREZ" curiosamente mi año nuevo fue el 5 de junio de 2008, tal vez la mayoría ya estaba pensando en el final del semestre o el inicio del interciclo, pero yo no... Yo estaba empezando mi 2008.
Por supuesto que esa decisión de empezar el año en una fecha que no es la usual, es tan personal que uno no puede evitar vivir momentos importantes con otras personas que empezaron su año en otra fecha, tal vez el 1 de enero o tal vez otro día, pero lo importante de todo esto es que uno se puede dar cuenta que la vida va pasando y conforme pasa el tiempo se va llenando nuestra canasta de momentos buenos y malos, pero sobre todo buenos.
Así en esta "entrada" quiero agradecer esos momentos buenos, que fueron muchos y también esos momentos malos, que aunque pocos también fueron parte de este año.
Agradecer a los que conocí este año, agradecer a aquellos con los que compartimos alguna lucha, y también aquellos con los que alcanzamos algún sueño. Felicitar a los que llegaron a alguna meta y también a los que se trazaron una.
Abrazar a los que perdieron a alguien y consolar a los que lloraron, ofrecer mis manos a los que necesitan ayuda, mi corazón a los que buscan cariño y mi oración a los que requieren fortaleza.
Ha sido un año bueno, muy bueno. A pesar que trato de recordar momentos difíciles, son los buenos los que vienen a la cabeza y la verdad me da un poco de miedo. ¿Hasta dónde gozaremos de tanta bendición? ¿Merezco en serio tantos dones? Ojalá que nunca se me olvide agradecer lo que he recibido, para mantener siempre presente que no soy yo el que lo consigue sino es Dios quien me los regala, y como son de Dios todas las cosas que tengo, no me queda más que compartirlas con todos los que de alguna u otra manera me rodean.
A todos gracias, son mi don más preciado, confío en que Dios me seguirá dando las gracias para que ustedes me sigan considerando su amigo.

jueves, 20 de noviembre de 2008

La publicación

Lo bueno de tener un "blog" es que no hay necesidad de esmerarse mucho. Uno escribe y se publica, alguien lee y comenta y esa retroalimentación se vuelve un lenguaje que enriquece mucho, que nos permite descubrir cosas que quizá no sabíamos de la persona que publica o comenta, se puede descubrir una sensibilidad y una ternura muy profunda, recorrer caminos insospechados en la mente de los autores.
A veces la gente seria es graciosa y los graciosos son serios o los fríos se vuelven sentimentales y los sentimentales se vuelven fríos. Pero indudablemente, la lectura de una "entrada" en el blog nos permite acercarnos al misterio de la persona que la publica. Definitivamente las líneas escritas transmiten sentimientos muy profundos y eso es lo bueno, que de alguna manera cuando la comunicación es sana, el blog sólo viene a enriquecer la amistad y el cariño por los que publican.
Yo soy feliz publicando, aunque a veces no estoy feliz cuando publico. Soy feliz leyendo y comentando, me encanta la cultura del blog, me conmueve y me enternece, me anima y me alegra. Mientras haya blog, habrá publicación.

lunes, 20 de octubre de 2008

A la espera

Tontamente a la espera de un mensaje que no va a llegar, una llamada que no voy a recibir, una visita que nunca va a venir, un corazón que siempre va a latir, pero nunca por mí.

Confesión

No sé cómo empezar esto, pero sé muy bien lo que quiero decir. Me gustaría que fuera lo más poético que haya hecho alguna vez, pero no creo que pueda.

Tal vez sólo vaya a confesar que hoy derramé una lágrima por vos y me encantó.

jueves, 2 de octubre de 2008

Hoy no tengo ganas de escribir

Hoy no tengo ganas de escribir, pero lo encuentro necesario... No para que venga alguien a reconocer un talento que a lo mejor no tenga, ni para impresionar a nadie por las cosas que pueda decir, es necesario, simplemente porque quiero leerlo yo, a lo mejor dentro de algunos días, meses, años o nunca... pero quiero tener la opción.

No tengo ganas de escribir porque no hay nada impresionante, sólo lo ordinario. Increible, no hay nada impresionante... lo peor es que tal vez si, pero no sé. "El perro sabe, pero no sabe que sabe" y hoy yo estoy como el perro, o tal vez peor porque no estoy seguro de saber, pero si sé.

Lo lindo de tener un "blog" (que hasta el día de hoy no sé qué significa esa palabra) es que puedo escribir lo que quiera y hoy quiero escribir que no tengo ganas de escribir. Lo mejor de todo es que nadie está obligado a leerlo, pero si lo está leyendo, que le haga ganas. Yo no lo escribí para que otro lo leyera, lo escribí para leerlo yo. Y por eso me estoy esmerando mucho, porque no tengo ganas de escribir, pero sé que si voy a leerlo después, vale la pena que lo haga bien, porque me merezco una lectura amena.

Las razones son muchas o tal vez pocas, pero para mi son suficientes. Así para alguien más las razones parezcan poca cosa, para mí no lo son... son suficientes, son necesarias, son valederas, son y ya.

Hoy no tengo ganas de escribir pero se va tiñendo el lienzo con letras y pareciera que mi afirmación es una mentira, pero es cierta. Pancho, hoy no quiero escribir... Que se acaben las letras para ya no plasmarlas, porque si sigo jugando con ellas, probablemente nunca termine de decirles por qué no quiero verlas conmigo, ni estar con ellas...

A la gran, es que en serio, no quiero escribir. Pero no tengo con quien hablar. Y mientras uno no pueda hablar, cualquier forma de expresión es buena. Incluso escribir, aunque uno no tenga ganas. Porque ese es el precio de la soledad cuando uno ya se hartó de hablar consigo mismo, porque desgraciadamente, por más que uno hable y hable, se explique y explique, comente y comente, exponga y exponga, no se puede impresionar, convencer, animar o consolar.

Claro, no es fácil. Estoy seguro que si alguien lee esta "entrada" se va a sentir ofendido porque ha de pensar que "siempre puedo contar con él para hablar" pero a lo mejor no quiero hablar ya, sino que me hablen, y cuando me hablen, interrumpir de vez en cuando para decir algo bonito. O peor aún, no quiero ni hablar ni que me hablen, sino que estén conmigo, en silencio, sin hablar, ni escribir, ni leer; sólo estando, así como está uno cuando está. Sentirme así como se siente uno cuando están.

A veces es necesario hablar con alguien, aunque uno sepa que lo que le dicen es mentira. A veces es necesario estar con alguien, aunque uno sepa que no se van a quedar. Lo importante es fomentar esa cultura de estar, que como diría la canción, no es lo mismo que quedarse...

No sé si esté siendo justo porque me rodea gran cantidad de gente buena. Tengo amigos muy buenos, ya no me atrevo a decir que mejores. Tengo enemigos muy cobardes, que no se animan a mostrar su rostro pero que andan por ahí y a veces me convencen y me ganan la batalla. Tengo mucho y muy bueno, lo malo es que no sé si las cosas que tengo responden a lo que soy ¿amigo muy bueno? ¿enemigo cobarde? ¿mucho? ¿muy bueno?

Así que es bueno que lo sepás Pancho, tenés que pagar todo lo que tenés ¿lo estás pagando? En la vida nada se merece, todo se conquista ¿lo estás conquistando?; es bueno que lo sepás Pancho, hoy no tenes ganas de escribir porque estás cumpliendo una misión que no era la tuya.

Pero ánimo Pancho... En serio, ánimo!!! La misión tal vez no era la tuya, pero la cumpliste y era buena. Parate un ratito nada más y mirá hacia atrás y vas a ver que como palomillas se chocan en tus lentes las sonrisas de la gente y nunca te ha hecho falta un abrazo en ningún momento. La gente está presente, es buena, es gente.

Pancho, está bueno que no tengas ganas de escribir, está bien, a todos nos pasa. Pero lo importante es que nunca te canses de luchar. A veces la lucha se hace solo, pero siempre hay gente luchando por la misma causa, eso ayuda, anima, promueve y corrige.

Ánimo Pancho. El camino se puede poner duro a veces, pero vos sabes, que nunca vas solo.